Hemoglobina glicada y su relación con la severidad del pie diabético en el Hospital Regional Docente de Cajamarca del 2020 al 2025

Fecha
2026-03-11Autor
Murrugarra Cerna, Hernan Martin
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemResumen
Introducción: El pie diabético constituye una de las complicaciones más graves de la
hiperglucemia crónica representando una causa importante de hospitalización y amputación
en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2(DM2). En la población atendida en el Hospital
Regional docente de Cajamarca(HRDC) la magnitud de correlación de la hemoglobina
glicada(HbA1c) y la severidad del pie diabético aún no ha sido plenamente esclarecido
Objetivo: Determinar la correlación y la magnitud de asociación entre los niveles de HbA1c
al ingreso y la severidad clínica del pie diabético según la escala de Wagner. Diseño y
método: Estudio observacional, analítico y de corte transversal retrospectivo, estructurado
bajo los lineamientos epidemiológicos STROBE. Población y muestra: Muestra censal de
92 pacientes que cumplieron con los criterios de elegibilidad atendidos con diagnóstico de
pie diabético en el HRDC durante el periodo 2020-2025. Análisis estadístico: Se empleó el
coeficiente Rho de Spearman para evaluación bivariada. El control de variables confusoras
se ejecutó mediante un Modelo Lineal Generalizado (familia Poisson, función de enlace Log
y matriz de varianzas robustas), calculando Razones de Prevalencia (RP) e Intervalos de
Confianza al 95%. Resultados: El 67,4% ingresó con control glucémico deficiente (HbA1c
≥ 7%) y el 51,1% presentó lesiones avanzadas (Wagner 3-5). Se confirmó una fuerte
correlación directa entre la HbA1c y el estadio de Wagner (rho=0,436; p<0,001). Tras el
ajuste multivariado, cada incremento porcentual en la HbA1c aumentó la prevalencia de
severidad tisular un 17,1% (RP=1,171; IC 95%: 1,059–1,294; p=0,002). El tiempo de
enfermedad actuó como factor agravante independiente (RP=1,026; p=0,003); la edad y el
sexo no mostraron asociación. Conclusión: Los niveles de HbA1c se asocia de forma
directa, independiente y proporcional a la gravedad del daño tisular. Estos hallazgos
respaldan su utilidad también como un biomarcador pronóstico y la estratificación temprana
de riesgo clínico-quirúrgico.







